monti otoño 2013

monti otoño 2013

Los mandarines y pontífices, la crítica gastronómica y la Red

Llevo en pocas semanas leídos ya media docena de descalificaciones, repletas de improperios, a la crítica, o simple opinión, gastronómica en la Red. Todas ellas de reconocidos comentaristas de los medios escritos de comunicación, algunos incluso críticos (en alguna ocasión). Alguno, incluso autor de meritorios Anuarios.

Es sorprendente el papel que puede deducirse que se pretenden arrogar: el de interpretes únicos de qué está bien y de qué no en el arte del buen comer y mejor beber. Como si el maltrato recibido en un restaurante o su deficiente calidad, nunca reseñados por ellos porque nunca lo sufriran por ser quienes son, no justificara un desahogo. Más: como si el lector de los mismos en alguna red fuera un subnormal incapaz de enterderlo como tal.

Ello además de otro elemento relevante que transcribo de alguien que sabe mucho más que yo aunque esté referido a la Red en general pero es de aplicación: "se echa de menos en su panorama algo más de acento en la vertiente creativa de la Red, que sin duda es importante. Hay gentes, que nunca habrían accedido a publicar en las ágoras que controlan los mandarines de la cultura y el mercado, que ahora publican y con mérito. Y si alguno lo hace por exhibirse es con el mismo derecho que tienen a exhibirse los pontífices de la opinión". Pues eso.

lunes, 31 de octubre de 2011

Los vinos valencianos en la Guía Peñín 2012

Menos relevantes de lo que pretende la DO -los que viven de ella- pero mucho más que hace unos años. ¡Hay qué éxitos si se tuviera un poco de apoyo desde la administración valenciana!
JLM


95 puntos
El tinto Los Almendros 2009, de B.s El Angosto,
93 puntos
Cueva del Pecado 2007 tinto, de Murviedro
Minimum 2009 tinto, de Rafael Cambra
92 puntos los vinos
Maduressa2007 , de Celler del Roure;
Murviedro Expresión 2008 tinto crianza;
Trilogía 2008 , de B.s Los Frailes;
Megala 2009, de B.s Enguera;
Angosto Negre 2009 B. El Angosto
Almendros 2010 blanco, B.El Angosto  
Lonecesario 2007 tinto,  B. Viticultores Lo Necesario
91 puntos:
Ca Belda 2006 tinto fermentado en barrica, de B.s Belda 
Venta del Puerto Nº 12 tinto 2008, de B.s la Viña
Pasamonte 2009 tinto, de B.s Vegalfaro
Angosto 2010 blanco, de B.s El Angosto
Graciano 2008 y Punt Dolç, ambos de Heretat de Taverners
Sueño de Megala 2006 tinto, de B.s Enguera 
Les Alcusses 2008, de Celler del Roure
Uva D'Or Moscatel Mistela, de B.s Vidal
Cambra Dos 2009, de Rafael Cambra
Falcata Arenal 2007 tinto, de Pago Casa Gran
El Arbol de Aranleón 2007 tinto crianza, B.s Aranleón
Alvarez Nolting Syrah 2008 B. Álvarez Nölting
 Alvarez Nolting 2006 tinto. B. Alvarez Nölting
90 puntos   
Venta del Puerto 18 vendimia seleccionada 2007 tinto barrica, de B.s La Viña
Moma dels Frares tinto 2008 tinto barrica,  B. Los Frailes
Los Frailes 2008 tinto; B. Los Frailes
Trilogía 2010 blanco, B. Los Frailes
Clos de la Vall PX 2010  blanco fermentado en barrica, de San Pedro Apóstol de Moixent 
Aculius 2008 tinto, de La Casa de las Vides
Dominio Los Pinos 2009; de B.s Los Pinos
Murviedro colección Petit Verdot 2010 tinto B. Murviedro
Murviedro 2008 tinto crianza, B. Murviedro 
Reixiu blanco 2010, de Heretat de Taverners
Bon Home 2010 tinto Rafael Cambra
Cambra Uno 2008 tinto, ambos de Rafael Cambra
Falcata Casa Gran tinto 2007
Casa Benasal Crux 2008;  Casa Benasal
Elegant 2008, de Pago Casa Gran
Alvarez Nolting Chardonnay blanco barrica, de Alvarez Nolting
Cota 8 30 tinto 2007, de 40 Grados Norte
Y esto es todo.

viernes, 28 de octubre de 2011

Murviedro, Gandia y sus vinos fantasmas

Hace unos años ya les comenté extrañado la estrategia comercial de Enrique Mendoza al vender su excelente Santa Rosa con cuentagotas entre nosotros cuando fuera de la Comunidad sobraba. Recuerdo todavía con desagrado la cantinela de quien "te hacía el favor" de venderte una botella cuando en Pecados Originales, aquella pionera tienda en internet de Valladolid ya desaparecida, te mandaban en 24 horas todo el que querías y casi un 10% más barato.

Lo consulté con mis amigos economistas y ninguno supo darme una respuesta satisfactoria excepto la de darse a conocer en otros zonas, que la existencia de la compra online convertía en inútil. Pero es que ahora la estrategia comercial ha dado un paso más y se publicitan vinos que no es posible encontrar en las tiendas de vinos habituales. El ejemplo sobre el que está basada la afirmación anterior es el del premiado Murviedro Expresión 2008 Solidarity de la bodega del mismo nombre perteneciente a la multinacional suiza Schenk (96 millones de botellas de producción) que tampoco utiliza su red comercial en España para vender sus vinos italianos o franceses.

Según se señala en la web de la bodega, el vino ha conseguido una medalla de oro en Challenge International du Vin 2011 (Francia), otra en Mundus Vini 2011 (Alemania, y una tercera en los Premios Cofradía del Reino de la Monastell 2011 (al ser un coupage de esta variedad y la garnacha). Además, la bodega decidió vincular el vino con el Año Internacional del Alzheimer de forma que una cantidad significativa de los ingresos de su venta vaya a la Fundación Alzheimer España para potenciar la investigación sobre esta enfermedad. Una iniciativa que le dio una más que notable publicidad y que unida a los galardones invita a comprar el vino y tener una opinión.

Pues lo curioso es que tras un recorrido por más de una docena de las más habituales y mejor surtidas tiendas de vinos de Valencia, en ninguna conocen el vino ni, por consiguiente, lo tienen. Ni a lo que parece pueden conseguirlo. No sólo éste de 2008 tan galardonado, tampoco el de una añada anterior con el que uno pueda hacerse una idea de qué tipo de caldo se trata. No sé si soy el único, pero yo desde luego voy a tardar en comprar algún vino de Murviedro.

Peor todavía, en mi opinión, son esas estrategias dispuestas a todo para llamar la atención. La más penosa es la aragonesa Lamarca wines que produce Cojón de Gato y Teta de Vaca. Con el argumento de que así son fáciles de recordar y que llaman la atención, el 'lumbreras' que lleva la publicidad debe creer que lo tiene todo conseguido. Les obvio lo que ha ganado, en mí caso que no es nada bueno.

Lo peor es que entre nosotros tenemos otro ejemplo casi tan deplorable. La dinámica bodega Vicente Gandía que ya protagonizó en plena inestabilidad política en la España democrática la campaña de que Ceremonia era "poco democrático", se ha lanzado ahora a vender su albariño bajo el nombre de Con un par, frase de asociaciones inmediatas. Seguro que tiene justificación aunque sea tan lamentable como la que se expuso entonces cuando para arreglar el entuerto se aclaró que no se trataba de que fuera "autoritario, sino que es un vino con su propio carácter, de gama superior", identificando lo inferior, por tanto, con lo democrático.

Pero es que de nuevo el albariño de marras, como el Ribera y el Rioja que acaban de lanzar, no está en ningún lado (excepto en la tienda de la bodega) a pesar de que han sido presentados a la prensa y publicitados por los asistentes. ¿Para qué les sirve entonces esta estrategia si al común de los consumidores lo único que le reporta, al margen del probable rechazo por el nombre, es perder el tiempo? En mi caso para irritarme. Y habiendo multitud de buenos vinos para olvidarme de ellos.

martes, 25 de octubre de 2011

Restaurante Sudestada: una delicia


La mejora de la gastronomía española ha ido acompañada de una estandarización en lo que buena parte de los restaurantes ofrecen. El cordero a baja temperatura, el cochinillo deshuesado o el tartar de atún empiezan a ser tan frecuentes en las cartas como lo era el pollo o los espárragos (de bote) con mayonesa en el menú turístico que impuso Fraga hace décadas.
Por no hablar del imperio del menú sorpresa, justificado de todas las formas posibles menos de la verdadera, que es ahorrar costes, o de la pretendidas genialidades de algunos que quieren hacer de los paganos conejillos de indias de sus frustraciones (a más de cien euros el cubierto) o que quieren que guardemos cola para ir como si repartieran lingotes de oro. En mi opinión, las colas no están justificadas en ninguno de nuestros cocineros excepto en Adrià que, como auténtico genio que es, ahora las reproduce en Tickets.
Nada de esto afecta a Sudestada, un restaurante de la capital de España que triunfa merecidamente y sin otra estrategia que la calidad, la imaginación, el buen servicio y los precios aceptables. No hay más secreto. Mientras otros pretenden tener cubiertas las reservas por meses (para descubrir cuando se va que hay mesas vacías y que se llena a bases de promociones de grupo), aquí el problema es justo el contrario. Siempre que se va está el local a rebosar y si algo falta es mayor separación entre mesas para mejorar la intimidad del disfrute.
¿Qué se come en Sudestada? Pues cocina asiática pero con escasa relación con lo ofertado en los demás restaurantes de cocina asiática a pesar de ser los mismos los componentes de muchos platos de la carta. Así los rollitos vietnamitas (de cangrejo y cerdo) son inigualables, como lo es el pollo de granja a la barbacoa con una refrescante pasta cuyo sabor soy incapaz de describir, la ensalada de lengua con algas o el curry rojo. Todo parece igual pero no lo es porque la técnica de cocina es muy superior y el precio, en torno a 45 euros sin vino, compensa la diferencia.
Mientras en Vancouver o en otras ciudades con colonias asiáticas de elevado nivel de renta que conozco los restaurantes de esta cocina han ido para atrás, como sucede en Valencia en donde impera la cocina precocinada, Sudestada ha ido mejorando. Es hoy un restaurante de visita aconsejable para romper la monotonía de la mayoría. Lo cual no quiere decir que tenga que gustar a todo el mundo. Primero porque es cocina asiática y segundo porque los sabores son en general fuertes y con picante abundante (aunque no todos).
Pero sobre todo, porque el éxito le hace llenar de continuo y tantas mesas en tan poco local (a pesar de no ser pequeño) lo hace ruidoso. Y con fallos en el servicio a pesar de su innegable profesionalidad. No se engañen por tanto por la imagen que acompaña el comentario. No es que no sea real. Es que me gusta comer y cenar temprano. En buena medida para evitar los problemas de todo tipo que acompañan el llegar al mismo tiempo que todos los demás.

Restaurante Sudestada. C/ Ponzano 58, Madrid. Tel. 915 334 154

viernes, 21 de octubre de 2011

Los mejores 50 cavas: puntuaciones modestas

El Blog Winepleasures ha hecho públicos sus resultados sobre los cavas españoles. Como siempre repito dado que los gustos son infinitos (varios y hasta contradictorios por individuo según la ocasión) no soy muy partidario de los rankings pero les reconozco la ventaja de que suministran información. Es por ello por lo que les copio los elegidos en las diferentes categorías. Como comprobarán algunos tienen una puntuación realmente pobre y la mayoría están pode debajo de 90 que para mi es el mínimo para recomendar un vino. Comolo he encontrado lo copio. En Rojo los mejor puntuados. Y en rojo y subrayado el mejor de todos.

JLM
(No suman 50 porque no he copiado los rosados)

Brut nature
Sin azucar añadido

Torrens Moliner ‘Particular’ NV 83/100

Mas Can Colomé 2009 .85/100

Rovellats Premier 2009 77/100 

Murviedro "Éxpresión" 2009 85/100 (valenciano)

Bodega Sebirán ´Coto D’Arcis´ 2007 83/100 (valenciano)

Castell D’Or ´Flama D’Or´ 2008 85/100

Mas Can Colomé ‘Serenor’ 2009 90/100 

Brut Nature Reserve

Envecimiento de 15 meses

Celler Vell "Les Solanes" 2007 85/100

Rimarts UVAE 2006 93/100

Berdié 2009 75/100

Mascaró 2008 78/100

Raventós i Blanc 2008 80/100

Mas Bertran ‘Balma’ 2007 83/100


Brut Nature Reserve
15 meses de envejecimiento mínimo y sin azúcar añadido tras la segunda fermentación.

Más Codina 2007 85/100

Rimarts 2008 98/100 

Torrens Moliner 2008 80/100

Fuchs de Vidal 2008 88/100


Brut Nature Gran Reserve

Agustí Torelló Mata 2007 83/100

Rimarts 2007 80/100

Berdié 2007 83/100 

Canals & Munné 2006 90/100

Torrens Moliner ‘Gran Seleccíon’ NV 88/100

Ferret Guasch 2004 78/100


Brut Reserve

Rimarts Especial Chardonnay 2009 93/100

Mascaró ´Nigrum´ 2008 80/100 

 Cossetánia 2007 70/100 

Rimarts 2009 78/100 

Agustí Torelló Mata 2008 75/100

Pago de Tharsys Millesimé Blanc 2007 60/100 (valenciano)


Brut Gran Reserve
Envejecimiento de 30 meses

Agustí Torelló Mata Gran Reserve Barrica 2007 87/100

Canals & Munné "Insuperable" 2006 90/100 

viernes, 14 de octubre de 2011

El Raset: buenas ideas, cocina mejorable

Dentro de la oferta gastronómica de la ciudad de Denia, una de las más destacadas de la Comunidad Valenciana, no todo son arroces aunque éstos sean seguramente los más demandados. El Raset es una excelente prueba de ello. El plato más internacional de la restauración de estas tierras está presente en su carta. Pero además de sus arroces, El Raset  ofrece una carta sugestiva repleta de buenas ideas aunque no me atrevo a calificar en qué tipo de cocina (mediterránea, de autor, etc.) las incluiría. Lo cual tampoco es en exceso relevante porque cada vez más este tipo de distinciones confunden más que aclaran.

Este rasgo, infrecuente en los restaurantes de la Marina, es visible en especial en los entrantes. En todos ellos hay un deseo de innovar en general a partir de materia prima del Mediterráneo aunque el jamón 5J con pan de cristal, (excelente y bien cortado) no lo sea. Es destacable también su apuesta por unas raciones abundantes que hacen que los precios, aunque no modestos, puedan justificarse. Ese afán de innovar se puede encontrar en las navajas con salsa de mango, el tempura de boquerones, el gazpacho con berberechos, lasaña de gambas con parmesano, el tartar de atún en dos texturas a las que acompañan el foie o los chopitos con verduras y así hasta más de una docena de propuestas. Eso además de la gamba de Denia y de las cigalas (que en la mesa de al lado juzgaron tan decepcionantes como para hacérselo saber al camarero)

¿Qué falla entonces? Pues desde mi punto vista donde El Raset decepciona es en la elaboración. Sea por el éxito de público, las ocasiones que lo he visitado ha sido con la terraza repleta sea por deficiencias en la técnica de la cocina, los platos no cubren la expectativas. Por ejemplo, y en relación con algunos de los señalados: la salsa de mango (pre elaborada) es decepcionante lo que estropea la buena calidad de las navajas, el tempura es pura pasta de buñuelo fallero (antes de espolvorearlo con azúcar), el gazpacho se acompaña con tres (¡3!) berberechos  y el tartar de atún probado estaba pasado de pasta de aceituna hasta el extremo de que no sabía a otra cosa. Si a esto se añade que el bacalao confitado no era gran cosa, que la pescadilla con hervido valenciano tampoco y que la presa ibérica era pura grasa se entiende la decepción. Que culmina con unos postres alejados de lo que sus nombres sugieren con el chocolate blanco nadando en caldo de fresas igualmente pre elaborado a la cabeza.

Si a estas lagunas añadimos las propias de una terraza en verano, el resultado no puede ser envidiable. Fumadores de puros compulsivos, olores a sardina a la plancha del local contiguo (en el momento de degustar los canutillos de chocolate blanco), turistas -británicos en esta ocasión- eufóricos por la baratura y calidad de nuestros alcoholes y un servicio que quiere ser profesional pero que llena en exceso las copas de vino y corta la conversación para salir raudo a invitar a nuevos turistas a sentarse, conforman un conjunto que no invita al elogio. Quizá fuera de la temporada turística sea otra cosa. Pero no en medio de ella.

PD. La imágen procede de http://www.denia.com/2382/el-raset/ 

viernes, 7 de octubre de 2011

diblú: sorprendente decoración con buena comida


La cocina fusión arrasaba por doquier hace unos años en Madrid, claro que también en Nueva York con el espectacular Asia de Cuba en el Morgans. Aún hoy cuenta con buenos representantes por doquier. Valencia ha permanecido -que yo conozca- ajena a la tendencia y los pinitos de algunos no llegaron a nada. Este céntrico local, Diblú, afortunadamente no muy conocido por ejecutivos y gritones, ha hecho algún esfuerzo por hacer algo dentro de ella a pesar de sus riesgos. 
Tras un guiño inicial a Italia, incorpora ahora algunos toques de base asiática, más bien japonesa, adentrándose en muchas de sus propuestas en una combinación de sabores que lo aproximan a la sorpresa de la cocina fusión. Ello dentro de una carta (o menús) fundamentalmente eclécticos con algunos detalles innovadores. Y como estas novedades no a todos gustan, Diblú no descuida lo más habitual: todo lo que cabe bajo la amplia cobertura de la cocina mediterránea. Y por supuesto platos como los arroces o el entrecote o cochinillo que ante el hoy fácil (relativamente) acceso a carne de calidad en Valencia empieza a ser tan frecuente como antes las patatas fritas ahora desgraciadamente congeladas o desaparecidas.
Esta heterogeneidad, dentro de los restaurantes de precio moderado, hace de Diblú un local propuesta que se sale de lo habitual, lo cual es de agradecer. Se come como en muchos otros buenos restaurantes a base de tapas, ensaladas y pescados del día pero [casi] todos con un toque que los hace diferentes. Por supuesto, como también es habitual en estos tiempos que corren, ha establecido menús para aquellos que prefieren tener un precio conocido de antemano y/o guiarse por la selección del cocinero. Dado que prefiero ser yo quien se equivoque, y aunque la notable extensión de la carta teórica, no invitaba a ser optimista, lo probado no decepcionó. Entre lo mejor, las croquetas (de jamón y con reducción de vino y de bogavante con salsa kimuchi), los pescados y la carne (el entrecote no por habitual es necesariamente bueno en todas partes). Entre lo más flojo, las vieiras (¡lástima porque francesas y holandesas en su concha no están nada mal!), el foie y las patatas bravas ambos bastante anodinos (aunque no mal elaborados).
De los toques de la cocina fusión apuntada, como pueden ver, nada de nada. Ni tempura (mucho mejor aspecto el de Tastem frente al que sirvieron en la mesa de al lado) o maki de calabacín con salmón que no nos apetecían, ni Sushimaki sorpresa que no estaba listo (?). Pero la elaboración de los platos incorpora combinaciones de sabores interesantes, lo que hace la visita atractiva.
Los postres, con el chocolate como elemento dominante en casi todos ellos, no desentonan aunque no destacan. Y la carta de vinos que no es corta pero tampoco atractiva suscitó división de opiniones. Para mí es mejorable con algo de atrevimiento. Tampoco destaca el servicio, que intenta ser atento pero está falto de profesionalidad. Lo cual no estando el local lleno resulta sorprendente. A pesar de estas lagunas es un local a conocer: por distinto en la cocina y sorprendente en la decoración.
Diblú: Gran vía Marqués del Turía, 59.
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Obscur 2008. Está a punto de distribuirse, en los pocos locales en donde se puede comprar, la segunda añada de este vino impulsado por Juan Calatayud y Manuel FominayaundefinedSeguro que es interesante por distinto. En esta ocasión, además, han variado el coupage entre monastrell y marselan. Esperemos que la calidad del corcho de esta añada sea de mejor calidad y que el precio sea más moderado. Por 24 euros el que encontré en Vinarte de la cosecha 2007 se pueden comprar vinos de la zona del Ródano (u otros españoles) mejores.

domingo, 2 de octubre de 2011

la Horterada como norma

Es el resultado lógico de Congresos Mundiales hechos para agradar a los que pagan (con el dinero de todos)
Pero no todos los valencianos somos así de horteras.
JLM
[foto de la noticia]
La foto es del diario El Mundo de 0ctubre/2/2011